Estos pensamientos no son algo fuera de lo normal, sino que los vemos todos los días. Los niños, como es natural, no piensan en aprender, sino en jugar; y la mayor parte de las maestras, no piensan en que los niños aprendan jugando o a través de actividades que provoquen el interés en los niños y los motiven, solo piensan en hacer el mayor número de fichas y conseguir que sean los primeros en hacer lo que no les corresponde a su edad.
Estamos de acuerdo en que las expectativas de algunos maestros de hoy no coinciden con las expectativas de los niños, por lo que ambos van en direcciones opuestas, y eso es un problema que debería resolverse.
Esta viñeta me recuerda a la viñeta que vimos anteriormente que un niño no tenía tiempo de jugar debido a la cantidad de deberes que tenía que hacer, pues no tenía tiempo para llevar a cabo su actividad lúdica.
Todo esto no hace más que reafirmar la realidad en la que nos encontramos, y es que para bien o para mal se está acabando con la infancia, cada vez es más corto el período en que los niños juegan y solo se tienen que preocupar de ello, cada vez más temprano se le atribuyen al niño responsabilidades que no están de acuerdo con su edad.
Frente a éste problema creo que, nosotras, como futuras maestras tenemos "la sartésn porel mango" y debemos echar mano de nuestra creatividad para intentar motivar a los niños con actividades que les permitan ser eso, niños. ¡Gracias!
"Educar a un joven no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía." John Ruskin

No hay comentarios:
Publicar un comentario